La rebelión republicana que forzó el primer veto de la presidencia de Donald Trump

El viernes en la tarde el presidente Donald Trump firmó el primer veto de su mandato y con el golpe de la pluma cerró lo que para él fue una mala semana en la que muchos republicanos en el Congreso marcaron distancia con la Casa Blanca en la mayor rebelión que enfrenta en sus dos años de gobierno.

Trump tuvo que recurrir al veto para rechazar la resolución parlamentaria que anuló la emergencia fronteriza que él mismo había decretado a mediados de febrero para obtener los evasivos fondos para la construcción del muro fronterizo que los legisladores no le dieron cuando aprobaron el presupuesto.

La Casa Blanca quizá habría preferido no llegar al extremo de vetar la resolución y por eso hasta el mediodía del jueves estuvo cortejando a sus partidarios republicanos en el Senado, el voto de cinco de los cuales era suficiente para lograr la mayoría aprobatoria.

Al final se sumaron 12 a la bancada demócrata para propinarle al presidente una derrota simbólica, pero importante, particularmente sensible para su estilo de liderazgo más acostumbrado a la imposición y a la exigencia de respaldo acrítico que al pulso característico de las negociaciones políticas (eso, a pesar de que Trump se considera a sí mismo un gran negociador).

Debate constitucional

Con su resolución el Congreso mandó al poder ejecutivo el mensaje de que no debe intentar burlar los controles al gasto cuya asignación son potestad del legislativo. Se trataba de una declaración de principios basada en la Constitución.

El presidente le dio al problema un tratamiento más electoral, considerando el tono de la carta que envió a los senadores republicanos el jueves advirtiéndoles que un voto a favor de la resolución es un voto “por los demócratas de Nancy Pelosi, el crimen y las fronteras abiertas”.

Toda la presión ejercida desde la Casa Blanca no evitó la deserción de una docena de republicanos, el doble de lo que se había estimado hasta días atrás.

El argumento fronterizo no le sirvió al presidente para aglutinar sus fuerzas para acabar con la resolución.

“El presidente ve esto como un voto por seguridad fronteriza y yo puedo entender esa perspectiva. Pero en mi opinión, los votos republicanos que se le oponen no están basado en seguridad fronteriza. Están basados en la separación de poderes”, dijo el senador republicano por Luisiana, John Kennedy, quien, sin embargo, voto en contra de la resolución argumentado que estaba votando por la seguridad nacional.

Durante la presidencia de Barack Obama los republicanos criticaron lo que consideraban sus abusos de poder y lo acusaban de usurpar las funciones del parlamento cuando trató de modificar reglamentos migratorios para favorecer a hijos de indocumentados traídos a EEUU siendo niños, los llamados dreamers, el programa DACA.

El propio Trump derogó DACA aduciendo que se había tratado de una extralimitación del poder presidencial, aunque ahora el programa sigue activo gracias a fallos de cortes que analizan el fondo legal del asunto en demandas presentadas por grupos de defensa de derechos humanos.

“Nunca antes un presidente ha solicitado fondos, el Congreso no se los ha dado y el presidente entonces ha usado la Ley de Emergencia Nacional de 1976 para gastar ese dinero de todos modos”, dijo tras votar el senador republicano por Tennesse Lamar Alexander.

Pero esta resolución parlamentaria estaba condenada a quedar en lo declarativo, porque una vez consumado el veto presidencial, se estima que no se podría lograr la supermayoría de dos tercios de las cámaras para anularlo.

“A veces la gente minimiza el papel que juegas cuando estás en la minoría. Nuestro papel en la minoría es educar, iluminar e informar y a veces hacer cosas que la gente no hará. Así que cuando proponemos una ley, incluso en los casos que no llega a ser discutida en el pleno, es para mostrar que algunos no quieren hacer las cosas pese a que sea de sentido común. Si nosotros no denunciamos y nos oponemos, entonces ¿quién lo va a hacer?”, explicó a Univision Noticias la senadora por Nevada, Jacky Rosen.

Sin ‘supermayoría’

De todos modos, el protocolo indica que una vez vetado, el texto regresa al Congreso donde puede ser reformado o proponerse un voto para anular el veto presidencial, un veto al veto.

“Tenemos los votos para bloquear la emergencia, pero no tenemos los votos para superar el veto del presidente. Pero es importante enviarle el mensaje a la Casa Blanca que no queremos que el presidente cambie decisiones (adoptadas por el Congreso) sobre el uso de fondos”, dijo a Univision Noticias el senador demócrata por Virginia y excandidato a la vicepresidencia, Tim Kaine.

Otros reveses para Trump y para el líder republicano en el Senado: el voto del jueves para poner fin a la asistencia militar estadounidense a Arabia Saudita en sus operaciones en Yemen, país donde se desarrolla la peor crisis humanitaria, de acuerdo con la ONU, que acusa a los sauditas de impedir la distribución de ayuda y someter a la población civil.

De gran valor simbólico también fue la resolución aprobada en la Cámara de Representantes, 420 votos contra 0, exigiendo al Departamento de Justicia que se haga público el informe final que produzca la fiscalía especial que dirige Robert Mueller y que investiga la posible conexión entre la campaña presidencial de Trump y operarios rusos para perjudicar a Hillary Clinton.

Aunque el presidente se muestra confiado en que Mueller no encontrará ninguna evidencia de actividad ilegal por parte de él o su campaña (repite con frecuencia que en dos años no se ha encontrado indicios, aunque en realidad nadie sabe exactamente qué ha hallado la fiscalía) es posible que prefiera que su nuevo fiscal general William Barr conserve la potestad de qué cosas se dan a conocer o no.

La resolución de la Cámara Baja no tiene fuerza de ley, pero añade a la presión sobre Barr para que se actúe con la mayor transparencia. Y es también simbólico que ningún republicano haya alzado la voz en contra.

Loading

Cargando galería