Inició el juicio contra el general (r) Humberto Guatibonza por supuestas 'chuzadas'

Con el tercer escrito de acusación que presentó la Fiscalía se dio inicio al juicio contra el general (r) Humberto Guatibonza por el caso denominado ‘chuzadas’.

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El general deberá alistar sus pruebas para demostrar que es inocente, según lo ha manifestado, por los delitos de Concierto agravado, utilización ilícita de redes de comunicaciones, acceso abusivo a un sistema informático, Interceptación de datos informáticos, uso de software malicioso y Violación de datos personales. 

El juzgado le había devuelto el primer escrito de acusación a la Fiscalía para que replantearan los señalamientos que hacían contra el exdirector del Gaula. En su momento, la juez aseguró que fiscales no redactaron correctamente el documento y, además, que habían incluido pruebas y transcripciones de interceptaciones, cuyo momento procesal era otro. 

Y aunque el abogado de Guatibonza, Jorge Armando Otálora, y el ministerio público se opusieron a que se aceptara el tercer documento, la juez dijo que la Fiscalía no puede presentar el escrito de la manera que las partes deseen.  

“El juzgado no puede llevar de la mano a la Fiscalía para que finalmente termine por radicar un escrito de acusación como el despacho quiere escucharlo o un escrito de acusación como espera la defensa que se lo entregue”, aseguró la juez durante la audiencia. 

La Fiscalía tiene cerca de 40 informes como pruebas, entre ellas, están los testimonios del capturado coronel Jorge Humberto Salinas, y la supuesta hacker, también detenida, María Alicia Pinzón, quienes según el ente investigador hacían parte de las empresas de espionaje.

Según la tesis de la Fiscalía, derivada de los testimonios de los capturados, la empresa del general (r) Guatibonza HG Consultoría S.A.S. llevaba clientes a la empresa de chuzadas del coronel Salinas, es decir, tenían una especie de sociedad. 

Eran socios, conseguían los clientes, recibían los pagos. Si ellos no existían, no se realizaban las interceptaciones”, según los investigadores. 

Esa empresa de ‘chuzadas’ supuestamente ofrecía servicios de interceptaciones de comunicaciones telefónicas y de Whatsapp (incluidos chats y llamadas), blindaje de equipos contra hackers, acceso a bases de datos y hasta registros de llamadas entrantes y salientes.