Fueron 80 balazos y un 'baño de sangre' para morir: conmoción tras un espeluznante crimen

Un balazo tras otro sonaron en horas de la tarde, y alertaron a los residentes del sector de Las Violetas, Comuna 16 de Medellín, Antioquia: por varios minutos, los estruendos de varias armas de fuego matizaron la tranquilidad que a esa hora se sentía en aquel lugar.

Esta vez, la muerte le seguía el rastro a Jorge Mario Gutiérrez Chavarría de 21 años. Según las primeras versiones de los hechos, el joven se encontraba dentro de su vivienda, ubicada en dicho sector, cuando al menos cuatro sujetos, fuertemente armados, lo increparon y atacaron a bala sin piedad, y en reiteradas ocasiones.

Mientras el cuerpo sangrante del joven agonizaba y se entregaba a la muerte en el suelo de su vivienda, los homicidas huyeron sin dejar rastro alguno. El fin de la vida del joven Jorge Mario fue instantáneo: no había nada que hacer por salvar su existencia terrenal.

Investigadores del CTI adelantaron la inspección técnica del cuerpo y del lugar donde fue perpetrado el crimen, donde fueron encontradas al menos 80 evidencias balísticas, lo que detalla lo salvaje del ataque que puso fin a la vida del joven, quien no recibió la totalidad de los balazos, pero si tenía alojados una gran cantidad en su extinta humanidad.

Móviles y autores del crimen son aún desconocidos, y serán funcionarios de la Fiscalía, quienes asumieron la investigación, los que den respuesta a estos interrogantes. De momento, se presume un ajuste de cuentas entre bandas delincuenciales que operan en el sector como principal causante del crimen.