Papa da primer paso para beatificar a la monja María Berenice Duque

El papa Francisco aprobó el decreto que reconoce las “virtudes heroicas”, primer paso para la beatificación, de la monja colombiana María Berenice Duque, que tomó el nombre de Ana Julia y que en 1943 fundó la Congregación Religiosa de las Hermanitas de la Anunciación, que hoy está presente en 15 países.

Francisco firmó ayer, martes, en la audiencia que concedió al prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, Angelo Beciu, varios decretos de causas de beatificación, informó hoy el Vaticano.

La madre Ana Julia nació en Salamina (Caldas) el 14 de agosto de 1898 y murió en Medellín (Antioquia) el 25 de julio de 1993, donde existe un museo sobre su vida. Su obra se caracterizó por el servicio a los pobres y la promoción social de los niños, jóvenes y mujeres, sin distinción de razas ni condición social, especialmente en el barrio Guayaquil en Medellín, según la biografía que presenta el museo.

Al ver los casos de jóvenes que aspiraban a ser religiosas y que eran rechazadas por su condición de raza u origen socio-económico, consultó con su superiora para crear su obra en 1943 con 12 jóvenes sin estudio.  Dos años después recibió la aprobación y las jóvenes iniciaron el apostolado como Hermanitas de la Anunciación.

Durante la época escribió las primeras constituciones, promovió el apostolado en las familias, reestructuró la formación de sus religiosas y fundó comunidades locales como Misioneras de la Anunciación con jóvenes afrocolombianas y Misioneros de la Anunciación en Bogotá.

El camino hacia la santidad tiene varias etapas: la primera es ser declarado venerable siervo de Dios, la segunda beato y la tercera santo. Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce “haber vivido las virtudes de manera heroica”.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión, y para que sea canonizado, hecho santo, se precisa un segundo milagro obrado “por intercesión” después de ser proclamado beato.

EFE