Gustavo Petro: nuevo salvavidas para seguir en el Congreso

El senador Gustavo Petro, por ahora, podrá continuar tranquilo ejerciendo su papel como líder de la oposición desde el Senado. Si bien su curul quedó en entredicho luego de que el Consejo de Estado levantó en noviembre las medidas cautelares que suspendían provisionalmente los efectos un fallo de la Contraloría de Bogotá, esta semana se reactivaron las medidas de protección.  

La historia es la siguiente. La Contraloría de Bogotá sancionó en junio de 2016 a Gustavo Petro, al declararlo fiscalmente responsable de un detrimento cercano a los $217.000 millones, al reducir las tarifas de Transmilenio. De entrada, esta decisión lo dejaba por fuera de cualquier contienda política, pues las sanciones fiscales impiden que un ciudadano pueda ser candidato. 

Ante esto, el exmandatario demandó la decisión del ente de control fiscal ante la justicia administrativa, pidiendo que se declarara su nulidad. En ella, invocando la protección de sus derechos políticos, Petro pidió la suspensión de los efectos de la sanción de la Contraloría, mientras se tomaba una decisión de fondo.  

En principio, el juzgado administrativo rechazó el 21 de julio de 2017 la solicitud de medidas cautelares. El exalcalde presentó un recurso de reposición y el proceso llegó al Tribunal Administrativo de Cundinamarca, que el 17 de noviembre de ese año accedió a la petición de Petro. 

Gracias a estas medidas cautelares, el exalcalde de Bogotá pudo ser candidato a la Presidencia, ir a segunda vuelta y obtener una curul en el Senado como segundo en votación, para convertirse en el líder de los contradictores del gobierno Duque, según lo estipulado en el recién estrenado Estatuto de la Oposición.

No obstante, la discusión sobre las medidas cautelares llegó hasta el Consejo de Estado, que luego de analizar los detalles del caso, en noviembre anuló la decisión del Tribunal de Cundinamarca. Los magistrados encontraron que la suspensión de la sanción fiscal fue decidida por un solo juez y no hubo una discusión colectiva. En resumen, las tumbó por un problema de forma y no de fondo. 

El fallo llevó a que el asunto regresara al Tribunal de Cundinamarca para que corrigieran este yerro. Esta vez, cumpliendo las directrices del del Consejo de Estado, tres magistrados analizaron la petición y tomaron la decisión de revivir las medidas cautelares. “En consecuencia, decretar parcialmente la suspensión provisional de los efectos jurídicos de la decisión de la Contraloría”, dice el fallo. 

Aunque con esto, de nuevo queda sin efecto la sanción fiscal, no quiere decir que se haya caído del todo. Actualmente la demanda de nulidad contra la decisión de la Contraloría de Bogotá sigue en estudio.