¿Cambio de mando en el tenis?

Tres nombres han dominado el tenis masculino mundial en lo que va de este siglo: Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic. Y al inicio de cada temporada se cuestiona si tendrán cómo mantener esa hegemonía. Más aún este año, con el anunciado retiro del único que los pudo enfrentar de tú a tú y alcanzó a ponerlos en aprietos, el británico Andy Murray, quien no logró superar las dolencias en su cadera y pronosticó su adiós de las canchas para julio próximo.

La cantidad y calidad de nuevas figuras hacen pensar que la renovación está cerca y en cualquier momento se puede consolidar. El título en uno de los cuatro Grand Slam de la temporada podría desencadenar ese cambio, al que se resisten los históricos, capaces de superar altibajos anímicos y problemas físicos para mantenerse en lo más alto del escalafón.

En la nueva edición del Abierto de Australia, que arrancó anoche, todo indica que la gran pelea será entre el serbio Novak Djokovic, actual número uno del mundo, y el suizo Roger Federer (tres), ambos con seis coronas en Melbourne.

Federer defiende el título y tiene la oportunidad de levantar su vigésimo primer Grand Slam, así como su tercer Abierto de Australia consecutivo, para sumar así el título 100 de su carrera, mientras que Djokovic podría alcanzar su decimoquinto grande tras conseguir las últimas ediciones de Wimbledon y el Abierto de Estados Unidos.

El español Rafael Nadal (dos), quien alcanzó la final del primer grande de la temporada frente al suizo hace dos años, no parece estar en el vagón de los máximos candidatos al título como consecuencia de su inactividad por lesión durante cuatro meses.

Será el primer torneo oficial del campeón de la edición de 2009 desde que abandonó en las semifinales del Abierto de EE. UU. contra el argentino Juan Martín del Potro. Pasó por el quirófano en noviembre para someterse a una artroscopia en su tobillo derecho y tan solo ha contado con los partidos de exhibición disputados con el sudafricano Kevin Anderson (cinco), en Abu Dabi, y al australiano Nick Kyrgios, en Sídney.

Nadal renunció a disputar el torneo de Brisbane en la primera semana de enero como consecuencia de unas molestias en el muslo izquierdo. En Melbourne ha expresado su ilusión y sus ganas de volver con fuerza, justo cuando se cumplen diez años de su gran triunfo.

Tiene además posibilidades matemáticas de recuperar el número uno, pero para ello necesita ganar de nuevo el título y que Djokovic no supere la tercera ronda, situación que tan solo ha ocurrido en las ediciones de 2005, 2006 y 2017.

Este año habrá un halo de tristeza con la noticia del retiro de Murray, hoy relegado al puesto 230 del escalafón de la ATP, pero finalista en cinco ocasiones en Australia.

Pero este torneo debe ser también la gran oportunidad de la consolidación del alemán Alexander Zverev, ya recuperado de una pequeña lesión de tobillo.

El campeón de la última edición de las ATP Finals de Londres encabeza, al lado del griego Stefanos Tsitsipas y el australiano Nick Kyrgios, la camada de jóvenes jugadores que siempre acechan, entre ellos el austríaco Dominic Thiem, el ruso Karen Khachanov, el croata Borna Coric, el ruso Daniil Medvedev, el surcoreano Hyeon Chung y el australiano de origen español Alex de Miñaur, ganador el domingo de su primer título ATP, en Sídney.

La principal baja del campeonato será la del argentino Juan Martín del Potro, quinto clasificado mundial, después de anunciar su no disponibilidad como consecuencia de la fractura de rótula sufrida durante el Masters de Shanghái en octubre. Tiene previsto volver a las pistas en el ATP 250 de Delray Beach.

Alexander Zverev, de 21 años de edad y cuarto favorito en Melbourne, aseguró que no se siente presionado e intentará disfrutar al máximo del torneo, en el que nunca ha pasado de la tercera ronda.

“Siempre disfruto jugando y compitiendo en el deporte que amo. Siempre hay mucha expectativa con respecto a cuándo ganaré mi primer Grand Slam, pero a mí lo que me debe preocupar no es eso, sino cómo hacer para jugar bien”, dijo Zverev, quien podría enfrentarse en tercera ronda al francés Gilles Simon.

El alemán explicó cuáles fueron sus sensaciones después de coronarse en el último ATP Finals de Londres, donde aseguró haber aprendido y madurado respecto a otros años. “Llegué diciendo: ‘Mira, este es el último torneo del año y todos estamos muy cansados. Tienes que disfrutarlo’. Ahora pienso algo parecido, pero con la certeza de que tengo con qué ganar”.

El griego Tsitsipas, parece estar menos preparado para acechar a los grandes, pero tiene como antecedente el haber ganado a finales del año pasado el torneo de Next Gen en las ATP Finals, en el que jugaron los mejores jóvenes de la temporada.

La representación colombiana en Australia será la pareja de los vallecaucanos Juan Sebastián Cabal y Robert Farah, quienes enfrentarán en la primera ronda, probablemente mañana, a los estadounidenses Jack Sock y Jackson Withrow.

Segundos sembrados del cuadro, gracias a su quinta posición en el ranquin mundial, los jugadores del equipo Colsánitas vienen de ser subcampeones del ATP 250 de Sídney y llegan con muchas ilusiones, pues el año pasado jugaron la final en Melbourne, en donde cayeron contra la dupla del austríaco Oliver Marach y el croata Maté Pavic, por 6-4 y 6-4.

Serena, por el 24

En la rama femenina, Serena Williams busca en el Abierto de Australia su vigésimo cuarto triunfo en un Grand Slam, octavo en Melbourne.
La menor de las hermanas Williams tiene muy buenos recuerdos allí. En su anterior participación, en 2017, levantó el trofeo embarazada de ocho semanas, superando a la alemana Steffi Graf como la tenista con más trofeos grandes en la era Open (23 contra 22).

Sus principales rivales podrían ser la actual número 1, la rumana Simona Halep, quien sufre problemas físicos por una hernia discal, además de la danesa Carolina Wozniacki, defensora del título y tercera favorita, o la checa Petra Kvitova.