Heredera de Huawei acusada de fraude por violar embargo a Irán

Meng Wanzhou, la directora financiera del gigante chino Huawei arrestada en Canadá, enfrenta cargos de fraude por presuntamente mentir a los bancos sobre el uso de una subsidiaria encubierta para venderle a Irán, violando las sanciones impuestas a este país por Estados Unidos. Así surge de una audiencia en Vancouver ayer viernes.

La ejecutiva e hija del fundador del segundo fabricante de teléfonos inteligentes del mundo está acusada de “conspiración para defraudar a múltiples instituciones financieras”, por lo que afronta una posible condenada de más de 30 años de prisión, informó un fiscal canadiense, que recomendó al tribunal que rechace el pedido de libertad bajo fianza.

El fiscal dijo que Meng había negado a banqueros estadounidenses lazos entre Huawei y SkyCom, cuando en realidad, “SkyCom es Huawei”. Las supuestas violaciones de las sanciones de SkyCom tuvieron lugar desde 2009 hasta 2014.

Según los datos proporcionados por la Fiscalía canadiense, las autoridades estadounidenses consideran a SkyCom una subsidiaria de Huawei y no una compañía independiente, como asegura el gigante chino de equipos de telecomunicaciones. A través de SkyCom, según Estados Unidos, Huawei fue capaz de evitar las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Irán.

Según la denuncia, Meng evitó a Estados Unidos desde que supo de la investigación sobre el asunto. Por esta razón, la fiscalía dijo que como la ejecutiva china no tiene vínculos con Canadá y sí acceso a una gran riqueza y contactos existe un alto riesgo de fuga. La fiscalía cuantificó en 3.200 millones de dólares la fortuna personal del padre de Meng.

Los ejecutivos de Huawei dejaron de viajar a Estados Unidos a partir de marzo de 2017, después de que un gran jurado emitiese una citación judicial a la compañía. El fiscal canadiense también destacó que a pesar de que Meng tiene un hijo estudiando en Boston, la ejecutiva china dejó de viajar a Estados Unidos a partir de esa fecha.

Los fiscales argumentaron que la decisión de Meng y otros ejecutivos de Huawei de no viajar a Estados Unidos a partir de 2017 es prueba de que tiene intención de evitar comparecer ante los tribunales.

Meng fue arrestada en Vancouver el 1° de diciembre en una escala de un viaje de Hong Kong a México, a pedido de las autoridades estadounidenses que buscan su extradición.

El arresto de Meng, de 46 años, pocos días después del anuncio de una tregua en la guerra comercial entre Pekín y Washington, enfureció a las autoridades chinas, que inmediatamente exigieron su liberación. “Exigimos a ambas partes (Canadá y Estados Unidos) que nos proporcionen aclaraciones lo antes posible sobre los motivos de esta detención”, dijo el jueves el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Geng Shuang. El funcionario pidió la liberación “inmediata” de Wanzhou, hija de Ren Zhengfei, fundador de Huawei en 1987 y exmiembro del ejército chino.

Según el diario Globe and Mail, la directora de finanzas de Huawei deberá, en caso de ser liberada, permanecer en un lugar privado, seguro, bajo monitoreo electrónico hasta que se tome una decisión sobre su extradición.

El proceso de extradición, en función de un acuerdo bilateral entre Estados Unidos y Canadá, puede demorar meses o incluso años, debido a las muchas posibilidades de apelación. La decisión final será del Ministro de Justicia de Canadá.

Ante las críticas de China, país con el que Canadá intenta fortalecer los lazos comerciales, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aseguró que la decisión de arrestar a Wanzhou fue tomada por la justicia canadiense a pedido de la justicia estadounidense, sin ninguna intervención política desde Ottawa.

Wall Street

Wall Street cerró la semana a la baja, por el caso de Huawei que suma tensión a la crisis entre Pekín y Washington, enredadas en una guerra comercial. El índice líder de Wall Street, el promedio industrial Dow Jones, cayó 2,24%, a 24.388,95 puntos, y el índice Nasdaq, de componente tecnológico, perdió 3,05%, al caer a 6.969,25 puntos.

Actitud de “bandido”.

“Fuimos avisados del procedimiento judicial algunos días antes del arresto”, reconoció Trudeau el jueves. “No he hablado con mis colegas chinos sobre esto”, agregó.

También se informó a la Casa Blanca sobre el arresto, que ocurrió el mismo día en que el presidente Trump estaba cenando con su homólogo Xi Jinping en Buenos Aires, dijo a la radio NPR el asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton. La reunión del sábado entre los presidentes de Estados Unidos y China terminó con el anuncio de una tregua en la guerra comercial chino-estadounidense.

Ayer viernes, la prensa china denunció la actitud de “bandido” de Estados Unidos, que según los medios pretende detener las ambiciones tecnológicas del país asiático. “Claramente, Washington está utilizando esta miserable actitud deshonesta porque no puede detener el progreso de Huawei en el mercado 5G”, denuncia el diario chino Global Times, de tono nacionalista.

Los productos de Huawei son utilizados por operadores telefónicos de todo el mundo, incluidos Europa y África. Pero el grupo está experimentando contratiempos en Estados Unidos, donde se le prohibió participar en proyectos de infraestructura por razones de seguridad nacional y temores de espionaje de Pekín.

Los temores también se expandieron a Europa: el vicepresidente de la Comisión Europea, Andrus Ansip, dijo ayer viernes en Bruselas que la Unión Europea tenía buenas razones para “preocuparse” por los riesgos que empresas de tecnología chinas como Huawei representaban para la seguridad. Durante la presentación del nuevo plan de inteligencia artificial de la Comisión Europea, Ansip afirmó que el Gobierno chino estableció una nueva ley que obliga a las empresas tecnológicas del país a “cooperar con los servicios de inteligencia”. Huawei inmediatamente se manifestó “sorprendido y decepcionado” por las palabras de Ansip.

“¡Las conversaciones con China van muy bien!”

Donald Trump. Foto: EFE
Donald Trump. Foto: EFE

Para la Casa Blanca, el incidente con Huawei no afectará las negociaciones con China para poner fin a la guerra comercial. Por el contrario, según el presidente Donald Trump, estas “van muy bien”. “¡Las conversaciones con China van muy bien!” tuiteó Trump ayer viernes, con un optimismo al que luego se sumó el principal asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow. Tanto los observadores como los inversores dudan sin embargo de que Estados Unidos y China puedan concluir rápidamente un acuerdo comercial que ponga fin a la guerra de las tarifas entre ambos, tal como prometió Trump tras la reunión con su homólogo chino Xi Jinping en Buenos Aires hace una semana al margen del G20. Sin embargo, Kudlow intentó disipar dudas. “No sé si (el caso Huawei) tendrá un impacto en las negociaciones comerciales, de hecho lo dudo”, dijo a la CNBC.

Elogiado por Trump, el acuerdo de Buenos Aires por ahora sigue siendo difuso para los mercados. Los chinos han prometido en varias ocasiones “poner en marcha los puntos de consenso”, pero ninguna de las partes ha presentado demasiados detalles. Kudlow expresó optimismo sobre la posibilidad de que Washington y Pekín logren importantes avances durante el período de tregua de 90 días designado para las negociaciones, que culmina el 1º de marzo: “Creo que habrá mucho éxito en los próximos 90 días”.

La discreta “princesa” de Huawei

Empezó como secretaria y llegó a ser candidata a la sucesión de su padre al frente del gigante chino Huawei, número dos mundial de teléfonos móviles. Pero Meng Wanzhou no contaba con acabar en una prisión canadiense, víctima de la rivalidad comercial entre China y Estados Unidos.

Meng, directora financiera de Huawei, fue detenida la semana pasada en Vancouver y se halla en instancias de extradición a Estados Unidos. Según informaciones de prensa, Washington sospecha que violó el embargo impuesto a Irán.

Su padre, Ren Zhengfei, exingeniero del ejército chino, fundó Huawei en 1987 con un capital inicial de algunos miles de dólares. A sus 74 años, sigue presidiendo el grupo, ubicado en el 72ª lugar de las primeras 500 empresas mundiales según Fortune, con un volumen de negocios anual de 80.000 millones de euros (US$ 90.000 millones).

Aunque Meng fuera la hija del fundador del grupo, los dirigentes de Huawei aseguran que la promoción interna depende del mérito.

Según la prensa china, Meng fue a sus inicios sumamente discreta, hasta el punto de que poca gente sabía quién era su padre, sobre todo porque desde pequeña lleva el apellido de su madre, por una razón que se ignora.

Ren Zhengfei “es un jefe en el trabajo, y un padre en casa” declaró Meng, al intentar demostrar que su ascenso nada tiene que ver con su condición de “hija de”. En sus entrevistas habla del “presidente Ren”, y jamás de “mi padre”. Huawei esperó hasta 2011 para revelar la lista de sus dirigentes; entonces se supo que Meng ocupaba las funciones de directora financiera.

Meng tiene la reputación de ser accesible, pese a su apodo de “princesa de Huawei”. De unos 46 años de edad, vive alejada del tipo de vida más mundano. Se ignora si está casada, pero la prensa china le atribuye dos hijos. Según rumores, Ren quería inicialmente que su hijo Ren Ping fuera su sucesor, pero ello fue luego desmentido. Ren Ping no aparece además en la lista de administradores del grupo y ha desaparecido de los medios chinos en estos últimos años, lo que aumen-tó las posibilidades sucesorias de Meng Wanzhou hasta su detención en Vancouver. (AFP)