La CIDH expresa preocupación por la "intensificación de la represión" en Nicaragua

La relatora para Nicaragua, Antonia Urreola, dice que ha incrementado el hostigamiento en el país. Ningún representante del Estado asisitió a la audiencia.

“No vamos a dejar de acompañar a Nicaragua”, sentenció el jueves 6 de diciembre Antonia Urrejola, relatora para Nicaragua de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), durante el 170 periodo de sesiones del organismo que se realiza del 3 al 7 de diciembre en Washington D. C.

En una audiencia en la que los comisionados y relatores de la CIDH recibieron a la sociedad civil nicaragüense, los representantes de la Comisión alertaron sobre la “intensificación” de la “represión” en Nicaragua contra las “voces disidentes”, en el marco de la crisis que ha dejado cientos de muertos y presos en protestas contra el presidente nicaragüense, Daniel Ortega.

“En las últimas semanas, ha habido una intensificación de la represión, de las hostilidades y del hostigamiento, lo hemos visto en defensores y defensoras de derechos humanos. Lo hemos visto en los periodistas también, en el movimiento campesino, en los estudiantes, en general en las voces disidentes”, afirmó Urrejola.

El Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua ya ha emitido otras alertas

El 24 de mayo de este año, ante la crisis en el país, la CIDH creó el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI) para hacer seguimiento en terreno a la situación de derechos humanos en el país. La decisión se tomó luego de una visita oficial de la Comisión del 17 al 21 de mayo.

Este jueves, en Washington, los representantes de la sociedad civil denunciaron las restricciones a sus derechos y libertades frente a los representantes de la CIDH y frente a una mesa vacía, en la que debieron estar sentados los representantes del Gobierno de Nicaragua.

Según explicó Urrejola, el Gobierno nicaragüense remitió a la Comisión una nota en la que considera que no correspondía la celebración de las audiencias porque el MESENI ya está actuando sobre el terreno. En octubre, durante el anterior periodo de sesiones de la CIDH, el gobierno de Ortega usó el mismo argumento.

Durante la audiencia del jueves, parte de las denuncias se enfocaron en la represión durante las manifestaciones sociales, un asunto que ya había denunciado el MESENI en noviembre. “Desde la publicación de notas de prensa de la Policía Nacional que, primero, responsabilizaron a quienes convocaran a manifestaciones públicas por los hechos violentos ocurridos en ellas y, posteriormente, declararon ilegal toda manifestación que no contara con autorización previa de la autoridad policial, el MESENI identificó limitaciones que violan los estándares internacionales de derechos humanos”, reza el comunicado.

Preocupación por los presos en Nicaragua

En la audiencia, la comisionada expresó preocupación por la situación de las personas encarceladas y confesó sentirse “abrumada” cuando ve las noticias en las que se detallan altas penas de prisión para representantes del movimiento contra el presidente Daniel Ortega.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, estallaron el 18 de abril por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide su renuncia, después de once años en el poder.

La crisis ha dejado 325 muertos desde abril, según datos de la CIDH; aunque algunos grupos cifran en 545 las víctimas mortales y el Ejecutivo solo reconoce a 199. El gobierno de Ortega ha denunciado un intento de golpe de Estado.

El testimonio a EFE de Madelaine Caracas, representante de Iniciativa Nicaragüense de Defensoras, es una denuncia más dentro de la crisis que atraviesa el país: “Estamos ante un Gobierno que tiene todos los espacios coartados, tiene todos los poderes y un total uso de la fuerza para acabar con las instituciones en el país”.

Con EFE