Una comisión policial va al lugar donde habrían sacrificado a niño

Laura Maldonado  / La Paz

Una comisión de policías  de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz se  trasladará  en las próximas horas al municipio  paceño de Aucapata  para  investigar  la denuncia  de una madre que asegura que su hijo de ocho años “fue sacrificado como ofrenda por  mineros de la cooperativa  Santa Bárbara en Cosmipata”. El hecho conmovió ayer al país.

“Ya fuimos a hacer la primera investigación, realizamos la semana pasada   un trabajo de campo en el lugar,   donde se conformó una comisión de 23 funcionarios. Regresamos (para  continuar con la investigación)”, indicó el director de la FELCC de La Paz, Johnny Aguilera.

Sonia Aliaga y Nolberto Condori, los padres del niño Jhoel Deyvert, de ocho años de edad, reportaron  que el pequeño desapareció   el pasado 14 de septiembre en el municipio de Aucapata del departamento de La Paz. Ayer, los progenitores del menor de edad  denunciaron   que según testimonios de comunarios, su hijo “fue sacrificado” por mineros de la cooperativa Santa Bárbara.

“Dice que lo han metido a un auto llorando a mi hijito y lo  han  dirigido a la mina. El viernes mismo, en la tarde, me lo han sacrificado  (…). Los comunarios nos confirmaron  que a mi hijo se lo han llevado, lo han atendido bien, lo  han puesto con serpentina y lo  han llevado a la mina y lo han sacrificado”, dijo  la madre a los medios locales.

El director  de la FELCC La Paz, Johnny Aguilera. 
Foto: Archivo / Página Siete

Aguilera indicó que la Policía ya inició las investigaciones correspondientes. Sostuvo  que además del viaje que se hizo a la localidad la pasada semana, se intentó dos traslados  más, pero no se tuvo  éxito por temas técnicos.

El jefe policial dijo que ahora para trasladarse nuevamente al lugar, sólo “se espera por conducto regular  la designación de más personal policial” para emprender la investigación del caso.  “Esperamos por conducto regular que nos asignen mayor cantidad de personal. Todos juntos haremos  la búsqueda para establecer si la denuncia es cierta o no. Esperamos que en las próximas horas sea así”,  añadió.

El niño Jhoel fue visto por última vez cerca de la plaza de la localidad del cantón Pusillani, en la provincia Muñecas, tercera sección de Aucapata. Ese día, la víctima  vestía una gorra camuflada, una chompa azul y  un pantalón   beige.

Los padres denunciaron que los mineros sacrificaron al pequeño porque  recibieron una  nota  que describía este hecho. “El niño perdido de don Nolberto Condori Chambi, los mineros lo han traído para hacer wajtacha o ritual en la mina (…) Lo enterraron el viernes 21 de septiembre por la noche”, dice la nota.

Los padres comentaron que su hijo no sería el primer niño sacrificado  e indicaron que  los   mineros ya ofrendaron a otros pequeños antes. “Para sacar más oro, con la wawa lo pagan a la mina (…). No se puede perder así por así mi hijo. Cómo es posible que haya sido enterrado vivo  en la mina.  Por favor,  pido justicia”, dijo  el padre de Jhoel, Nolberto Condori.

Este medio se comunicó con Feliciano Mamani de  la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia (Fencomin), pero dijo que no conocía nada sobre la denuncia.  

Aguilera  sostuvo que luego del primer operativo realizado en esa localidad, no se identifico aún   a posibles sospechosos.  “No identificamos  todavía a nadie, sólo hicimos el trabajo de campo para establecer el lugar”, concluyó.   

Otras  denuncias

  • Oruro En agosto de este año, se alertó del hallazgo del cadáver de un bebé que supuestamente fue ofrendado en la localidad de Sabaya en el departamento de Oruro. En el lugar, los  efectivos policiales encontraron el pequeño cadáver rodeado de hojas de coca y cubierto de piedras.
  • La Paz El director de la FELCC La Paz, Johnny Aguilera , indicó que es la primera vez que se presenta una denuncia sobre “el sacrifico a un niño”, en el departamento de La Paz.