Todos lo saben siempre

Toda una familia se reúne a festejar un matrimonio en el pueblo de Torrelaguna en España. A la celebración llega de la Argentina Laura (Penélope Cruz) con sus dos hijos. Su esposo argentino Alejandro (Ricardo Darín) no puede viajar con ellos.

Se trata de un pueblo pequeño hecho en piedra donde todos se conocen. Mundos pequeños donde todo se sabe y generalmente, tampoco pasan muchas cosas más allá de lo regular.

El dueño de un próspero viñedo cercano que ya está en la cosecha es Paco (Javier Bardem) quien ha dado el mejor vino para la fiesta y fue el mejor amigo de Laura. El los espera y los quiere en la casa paterna como un otro hermano.

Se trata de una familia unida. Todos viven en la misma casa a donde Laura llega contenta por su hermana Ana se va a casar por segunda vez con todo el abolengo necesario. Se organiza la fiesta en el jardín de la casa. Al marido de la hija más joven y a su amigo los contratan para ayudar con la organización del evento.

Y comienza la ceremonia. Es otoño. En el ágape todo el mundo está feliz. Beben hasta el cansancio, saltan, comen y bailan sin cesar.

Irene, la hija de preadolecente de Laura es inquieta que se atreve a todo y por eso tiene un cómplice a un noviecito que la ha esperado siempre. Pero en medio del festejo, la madre sube al cuarto a revisar a sus hijos que ha dejado acostados y la chica ha desaparecido y comienza el drama.

¿A dónde se fue? Hay una ventana abierta que muestra el lugar por el que seguramente se fugó. La buscan desesperadamente por la laberíntica casa pero no hay repuesta de ella: pasan las horas en su búsqueda, amanece gritan su nombre por todos lados pero no aparece. Y la crisis desesperada queda decretada. Cada quien la busca pero nadie sabe nada de ella.

Todos en la fiesta eran amigos así que era imposible saber sí alguno de ellos eran el culpable de la desaparición. Los hermanos se culpan entre ellos. Revisan mil veces las grabaciones del Drum que ha registrado la fiesta y nada resulta extraño fuera de una laguna preguntas. Entra el miedo y la desconfianza.

Una buena película escrita y dirigida por el iraní Asghar Forhadi. Increíble la inmersión que este director hace en cada personaje y de cada lugar típicamente español. Es importante el tono habano que rodea la película, cómo se vive en cada casa, y cómo se distribuyen en desorden los objetos con valor sentimental.

Penélope Cruz realiza un papel dramático de la inconsolable mujer en su caos de la pérdida. Bardem con un arete en la oreja, subraya su masculinidad y con sus rudos modales de granjero, es un desesperado que busca a la niña sin cansancio. Y el argentino Ricardo Darín es un ausente que llega de Buenos Aires al conflicto sin poder entender ninguna de las riñas, mentiras y engaños. Y no supera remediar su propia carencia fundamental.

Pero es impecable la mirada del director iraní y aunque cuenta con un repertorio español, no deja nada por fuera, ni una manera, ni la sequía de España, las costumbres, los gestos, ni la historia.

El director y escritor  Farhadi  “que abrió Cannes con una película que explora una herida sin cicatrizar en el corazón de una familia española con una eficacia implacable”. Dice The Guardian.

“El primer largometraje en español de Farhadi explora las fisuras en los lazos familiares que amenazan con desmoronarse. Las nuevas grietas siguen apareciendo en lugares inesperados…para una inmersión fascinante en los peligros de la información oculta”. Comenta Indiewirine.

La película llega a Cine Colombia el 22 de noviembre. No se pierdan a Penélope Cruz y Javier Bardem que están otra vez de protagonistas en los cines en Pablo Escobar.

Fotos: Cortesía Cine Colombia


Publicidad