Por graves afectaciones al medio ambiente se suspendieron normas que regulan el fracking

El Consejo de Estado suspendió los actos administrativos por medio de los cuales el Gobierno Nacional fijó los criterios para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales, a través del llamado ‘fracking’ o estimulación hidráulica

El vicepresidente del alto tribunal, Ramiro Pazos Guerrero, confirmó que al concluir que la autorización en Colombia para la aplicación del fracking puede acarrear una afectación grave al medio ambiente y a la salud humana.

Con esta decisión se modifica el artículo 13 de la Ley 1530 de 2012, el documento Conpes número 3517 de 2008, y algunos mandatos de la misma Contraloría General, y se ajustan medidas para autorizar el cuidado del medio ambiente y al principio convencional y constitucional de precaución.

Al final, la Corte tuvo en cuenta las advertencias hechas por la Contraloría en el 2012, en las que se señalaba el aumento de la sismicidad, la contaminación hídrica y la consecuente afectación de la salubridad provocadas por el fracking, las cuales calificó como potencialmente riesgosas, más si se desarrollaban en áreas protegidas y ecosistemas estratégicos, como los páramos.

Dentro de la ponencia del alto tribunal se advierte que son numerosos los estudios que prevén que el uso de esta tecnología, aduciendo que puede tener un impacto negativo en la preservación del medio ambiente y en la salud humana. Por lo mismo, varios países han decretado su prohibición, condicionamiento o aplazamiento, hasta no cerciorarse sobre sus verdaderos efectos.

Así las cosas, y pese a que no existe certeza científica absoluta, la Corte indicó que sí hay pruebas mínimas de daños potenciales derivados de la aparente deficiencia de las medidas adoptadas en los actos administrativos demandados al autorizar una técnica cuestionada.